Un viaje en bicicleta desde Ushuaia hasta Alaska.
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El viaje

El viaje

Cómo resumir un viaje en bicicleta de 20 meses y de 28.500 kilómetros que comenzó en Ushuaia (Sur de Argentina) atravesando 15 países para llegar a Prudhoe Bay en Alaska: siempre en dirección norte.

Datos:

Kilómetros totales: 28.500.
Países visitados: 15.
Tiempo del viaje: 20 meses.
Bicicletas empleadas: 3.
Altura máxima: 4.200 metros sobre el nivel del mar

Países:

Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, México, Estados Unidos, Canadá para terminar en Alaska (Estados Unidos).

En pleno verano austral, un 16 de diciembre del año 2009 en la ciudad argentina de Ushuaia, una de las más al sur del continente américano, empecé el viaje más bonito que haya hecho nunca y que terminó en Prudhoe Bay en el asentamiento más al norte de Alaska en agosto del 2011.

Durante esos 18 meses aprendí mucho sobre lo que me gusta y sobre lo que considero VIDA. Tuve la suerte de conocer a gente increíble sin la que no hubiera podido completar el viaje. Tuve la suerte también de poder ser testigo del poder de la naturaleza en forma de terremoto y desde entonces, mi percepción del mundo, del ser humano y de la naturaleza ha cambiado.

Una buena y rápida forma de resumir el viaje es escuchar la versión del "Gracias a la vida" escrita por la chilena Violeta Parra que, en la voz de la argentina Mercedes Sosa, sonó durante tantos kilómetros de mi viaje.

Quise visitar San Carlos, la ciudad natal de Violeta Parra y darle las gracias a ella por la canción

Países de mi panamerikana

15 países recorridos en bicicleta. Muy pocos problemas para viajar por toda América en general y sólo en Estados Unidos y Canada, requisieron un poco más de documentación.

  • Argentina (23 noches)

    El comienzo del gran viaje.

    Ushuaia...quería empezar en aquella ciudad de nombre tan evocador y que era la ciudad más al sur en el contienente americano.


    Solo estuve 3 semanas en Argentina, fue en la isla de Tierra de fuego y tuve la desgracia de sufrir unos terribles vientos en contra ...el comienzo fue muy duro. Recuerdo lágrimas de impotencia mientras trataba de avanzar por esos parajes infinitos.


  • Chile (127 noches)

    El país más bonito que yo haya conocido.

    El país que más me ha gustado y del que me siento parte también.

    Salares, desiertos áridos, desiertos floridos, lagos como mares de bravíos, mares como océanos, volcanes activos, desiertos, glaciares y yo que sé cuantas cosas mas.


    Allí en Chile me enseñaron lo que es la solidaridad con mayúsculas cuando el 27 de febrero en Pelluhue un terremoto de 8.8 en la escala de richter y el posterior tsunami, el mar se llevó todas mis pertenencias.


  • Bolibia (25 noches)

    El salar de Uyuni.

    Siempre que me preguntan por cual es el lugar más bonito que haya visto, el salar de uyuni es uno de esos lugares mágicos en los que el tiempo y las distancias son aun más relativas.

    Gente demasiado humilde bajo mi punto de vista humilde.


  • Perú (73 noches)

    Imágenes aéreas de Nasca y los Andes.

    Haber podido cruzar los mágicos y poderesos andes en Perú es algo que no se puede olvidar. La cordillera de los andes está llena de montañas enormes que son bloques enormes de piedra que transmiten su poderío cuando los atraviesas a más de 4.000 metros de altura y de los cuales emiten ondas multicolores recibes sus ondas multicolores.

    Conocer a Lucho, a su familia en su Casa de la Amistad de Trujillo y el haber estado con ellos 2 semanas en la mejor casa de ciclistas que yo haya visitado me hace recordarles cada vez que pienso en el Perú. Uno de esos días allí, llegamos a coincidir 14 biciclistas que hacíamos grandes rutas por América; espíritu viajero, ciclista y nómada. Y allí en Trujillo, vi por primera vez a la limo y me enamoré de ella perdidamente.


  • Ecuador (27 noches)

    Ruta del Spóndilus, frondosidad.

    Uno de los países más frondosos que yo haya conocido, donde puedes plantar un arbol de piedras si plantas una piedra. No visité las islas Galápagos donde me decían que todavía era más insultante la fecundidad de la naturaleza.

    Precioso la ruta costera del Spondilus, muchos de sus tramos transcurren por carreteras que no están a más de 2 metros del siempre presente océano pacífico.


  • Colombia (39 noches)

    Qué gente tan maravillosa los colombianos.

    Ya me habían avisado de que no había mejor país para los biciclista que Colombia. Y fue cierto ..vaya si fue cierto.

    Un pueblo tremendamente culto, educado, alegre donde me trataron con tanto cariño que me siento uno de ellos más. Qué alegría pedalear por la ruta cafetera y conocer lugares como Nariño, Jardín. Allí coincidí con Rafa y allí fue donde él empezó a viajar en bicicleta.

    Coincidí con Rafita y fui testigo de cómo iniciaba su vida biciclista. Sin haberse subido a la bici desde pequeño, se propuso cruzar toda centro América para llegar a San Cristobal de las Casas en México.


  • Panamá (10 noches)

    El tapón del Darien.

    No hay carretera que una Sur y Centro América. Yo crucé en barco atravesando el paradisiáco archipiélago de San Blas con sus indios Kuna Yala. Pronto echas de menos a los colombianos.


  • Costa Rica (8 noches)

    Los gatos negros.

    Allí un periódico sensacionalista ( la teja) nos dedicó una portada. No entendieron del todo mis palabras, pero nos bautizaron como los gatos negros por atraer la mala suerte. Yo les conté un par de capítulos de mi viaje y ellos escribieron lo que les dio la gana


  • Nicaragua (7 noches)

    Pedalear y disfrutar.

    Pedalear y disfrutar. Pedaleando por muy buenas carreteras con Rafa. Mucho calor y algún día de lluvia.

  • Honduras (2 noches)

    Ayuda en la carretera.

    A pesar de sólo estar dos días allí, la bicicleta se resintió y fue muy fácil repararlo debido a las ganas de ayudar de la gente.

  • El Salvador (5 noches)

    Centroamerikana.

    Continuámos pedaleando plácidamente por centro américa. Tierra de gente orgullosa de sus Papusas.

  • Guatemala (7 noches)

    Ultimo país de centro américa por recorrer.

    Muy fácil pedalear por sus carreteras; la subida a las montañas la hice con trampa. La enésima avería con el carrito. El efecto bisagrii que tantos problemas me había dado me obligó a subir la bicicleta al camión.

    Llegábamos a tiempo para cruzar a México.

  • México (102 noches)

    5.000 kilómetros de costa.

    102 días para recorrer este enorme país con playas de todos los colores y con un rosado cielo cuando el sol se esconde que no olvidas. Los cielos estrellados del desierto de Baja California, poder tocar alevines de ballena negra en el golfo de California te reequilibra con la pacha mama.

    Una gastronomía realmente poderosa y con el caldo de birria como algo que no podré olvidar.


  • Estados Unidos (141 noches)

    Un país que me sorprendió muy positivamente.

    Un país del que tenía muchos prejuicios por sus violentos políticos, pero que me enamoró y me descubrió a mucha gente maravillosa que me ayudaron por todo el camino. En San Diego, me hice con la limo.
    Tierra de macdonals: 2 dólares eran 2 mini hamburgesas, refresco infinito, wifi, secador en los baños

    En el norte del estado de California hay una carretera que llaman la avenida de los gigantes en honor a las maravillosas sequoias que dominan la carretera. Su fuerza se percibe indudablemente.

    Gentes imaginativas con mucho amor por la bicicleta que no dejaron de facilitarme mi estancia allí. Muy recomendable.


  • Canada (53 noches)

    El país enorme y amante de la naturaleza.

    Entré a Canadá por Vancouver en verano y ya prontito ves la inmensidad de sus bosques, sus lluvias, sus montañas, su fauna y sus enormes mosquitos que te pican incluso vestido. Un país muy poco poblado y uno de los más caros que he conocido. Muy buenas carreteras y red de campings.
    Cruzar el enorme rió Yukón por el viejo puente de madera aquella tarde lluviosa fue un momento único de mucha emoción.


Bicicleta

Fueron 3 las bicicletas que me llevaron desde Ushuaia hasta Prudhoe Bay: una bicicleta híbrida, una de montaña con carrito y una bicicleta de cargo para cruzar los 15 países por los que tuve la suerte de cruzar en mi contínuo pedalear hacia el norte. Hubiera sido posible hacérselo con una sola bicicleta, pero el destino en forma de terremoto y de flechazo, hizo que fueran 3.

KTM

La bici con la que empecé el viaje y que perdí en el terremoto de Chile. Era un bicicleta híbrida con rueda de 700 y cuadro de aluminio. El 27 de febrero del 2010, la perdí en el tsunamí que siguió al terremoto que azotó las costas de Chile.

Oxford

La bicicleta que me regalaron mis ángeles chilenos (Gracias eternas Gustavo Burgos).
Una bicicleta de montaña a la que coloqué un remolque con el que viajé hasta San Diego en California.

La limo

Una bicicleta de cargo a la que la gente bautizó como "limousine" y yo acorté por la limo. Fue un amor a primera vista, me enamoré en Perú y que fue mía en San Diego, California.
Con esta bicicleta llegué a Prudhoe Bay en Alaska

Sobre mi

Me llamo Juan Luis Tuñón Martínez y soy el biciclista mas feliz que he conocido.
He tenido la suerte de poder pedalear por América, Europa y Asia; es tiempo ahora de hacerlo en Africa
La suma kilómetros en todos mis viajes llegan a los 50.000 km entre los 34 países que he tenido la suerte de pedalear. No me parecen muchos teniendo en cuenta que hay unos 200 diferentes países.
Nací el 23 de diciembre del año 72 en Avilés, Asturias, España
Hace ya unos años hice el camino de santiago en bicicleta y no pude dejar de hacerlo los años siguientes. Cada año lo empezaba desde un lugar mas lejano al anterior y siempre lo terminaba con la misma sensación de tristeza del que se queda vacío. Tocaba entonces retornar a la “realidad” de la ciudad y dejar pasar los meses hasta las siguientes vacaciones.
Un día todo esto cambió; un día me despidieron del trabajo (maquetador web) y tuve tiempo para probar otras maneras de ser feliz.
No me costó mucho darme cuenta de que hay otras formas de vivir.

En los medios de comunicación

Hasta ahora, el viaje en bicicleta de la panamerikana y la eurosiatika, ha aparecido reflejado en los siguientes medios de comunicación:

Prensa

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Televisión

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