Primera etapa por suelo canadiense.
Después de haber descansado unos días en la muy fácil de pedalear ciudad de Vancouver, me encamio hacia Prince George que está a unos casi 800 kilómetros al norte. Desde la ciudad se pueden ver unas imponentes montañas.
Las carreteras son en general muy buenas y están muy bien mantenidas; cuentan con un arcén ancho por el que resulta fácil pedalear.